Dentro del diseño y construcción de una estructura un factor
importantísimo es su forma geométrica general. Sin embargo este factor no
siempre depende de nosotros, los ingenieros estructurales, sino de otro
especialista encargado de la función principal de la estructura (por lo general
el arquitecto). Sin embargo hay proyectos en los que el estructural sí tiene la
suerte de definir esta geometría general y trabaja bajos los criterios propios
de su especialidad, podría decirse que el estructural es el propio arquitecto
de su obra. Hubo un proyecto famosísimo que cae en esta clasificación, este es
el de la torre Eiffel.
La torre Eiffel fue odiada en su época debido a que muchos
no compartían la opinión de que un armatoste gigante de hierro forjado sería
buen ornamento para la ciudad de París del siglo XIX. Sin embargo con el
tiempo, esta se convirtió en un ícono indiscutible de la ciudad y un símbolo
del progreso y hasta del amor.
La forma de la torre Eiffel no es arbitraria, la suave
curvatura que define su perfil depende de un criterio establecido por Eiffel
para contrarrestar un fenómeno de la naturaleza que afecta a todas las
edificaciones altas y ligeras: el viento.
Según el ensayo La
forma de la Torre Eiffel de Joseph Gallant:
“La forma
característica de la Torre se basa en la física básica y fue diseñada de modo
que el máximo momento generado por el viento fuese compensado por el momento
del peso de la Torre. La igualdad de los momentos permite calcular la curvatura
de los bordes de forma que ofrezcan la más eficiente resistencia al viento.
Cada borde de la Torre tiene forma tal que “la composición de la fuerza
vertical del peso real de la Torre y la fuerza horizontal del viento den en
cada nivel una fuerza dirigida exactamente a lo largo de la pata deseada”.
Para lograr este equilibrio, Eiffel tuvo que “construir las patas curvadas, de
tal modo que las tangentes a ellas, dibujadas en puntos a la misma altura, se
corten siempre en el punto por el que pasa la resultante de los esfuerzos del
viento sobre la parte que está encima de los puntos en cuestión”.
En términos modernos, la condición de Eiffel dice que el momento debido al
viento en cualquier parte de la Torre, desde una altura dada hasta la cima es
igual al momento del peso de esa misma parte. “
Luego de mucho tiempo se inicia al fin este blog, cuyo contenido abarcará temas de Ingeniería Estructural y mi relación personal con esta. Siendo esta la primera entrada lo más razonable es empezar por lo básico, o escencial, que es la definición de estructura. Se define una estructura como disposición y orden de las partes dentro de un todo. En el campo de la ingeniería civil, las partes corresponden a los elementos soportantes (ya sean columnas, vigas, tirantes, etc) y el todo al edificio, puente o cualquier tipo de construcción. A esta definición se le tendría que agregar dos cosas más. La primera es que toda estructura existe para cumplir una funcion, y la segunda que los elementos estructurales deberán ser capaces de soportar su peso propio y las cargas a las que son sometidas bajo un factor de seguridad aceptable.
Este blog es un proyecto personal que tuve hace algunos años, cuando al terminar mi carrera universitaria mantuve el firme propósito de no dejar de aprender simplemente por el hecho de dejar las aulas. Este proyecto es un intento mío por buscar una actividad que no solo me entretenga sino que sea un incentivo continuo por buscar y aprender nuevos temas en el campo de la ingeniería estructural, tema que me apasionó desde la universidad y que ahora es parte importante de mi vida.
El contenido que se espera encontrar en este espacio va desde el análisis de fallas estructurales famosas, pasando por reseñas de la vida de ingenieros estructurales que marcaron un hito en este campo (fuente de inspiración para muchos), hasta temas actuales, innovaciones y curiosidades en el campo de la ingeniería estructural.